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El sábado 6 de marzo de 2010 a las 18:30 horas, tuvo lugar en la Casa del Pueblo una reunión informativa acerca del PORN (Plan de Ordenación de Recursos Naturales) de la Sierra de Guadarrama. En el acto intervinieron Felipe Lucero Ocaña Secretario General de la Agrupación Socialista de Miraflores de la Sierra, Miguel Aguado Secretario de Medio Ambiente del PSM-PSOE y Paco Cantó, vecino y experto conocedor de la Sierra del Guadarrama. Los tres oradores destacaron el beneficio que reporta la sierra de Guadarrama para toda la Comunidad de Madrid así como la importancia de su conservación. También coincidieron en señalar que es necesario establecer una compensación a los municipios afectados por la creación del Parque Nacional. Felipe Lucero recordó que ya en el 2006 el PSOE (que gobernaba en aquel momento en Miraflores de la Sierra) hizo llegar varias alegaciones en ese sentido. En el año 2009, el grupo socialista las reiteró. También nos recordó que, por supuesto, los órganos de gobierno de la Comunidad de Madrid no han hecho ningún caso de ellas. Miguel Aguado nos informó del proceso que había llevado a cabo el PSM implicando a la sociedad científica y todos los municipios implicados en la redacción de una propuesta coherente que satisficiera las necesidades de conservación del medio ambiente integrándolas en un modelo de desarrollo sostenible para todos los municipios afectados. ¿Cuál fue la respuesta de Esperanza Aguirre a las propuestas del PSM? La callada. Una invitación en Rascafría a finales de enero a todos los alcaldes afectados para asistir a la ceremonia de la firma de un documento que no ha sido hecho público hasta dos meses después. Esperanza Aguirre ofreció croquetas en lugar de respuestas.
El hecho es que el PP pretende que la mayor transformación de la Comunidad de Madrid puede ser llevada a cabo sin tener en cuenta las opiniones de los afectados. La realidad es que desde un punto de vista medioambiental, existían antes mejores niveles de protección que los que ampara este proyecto actualmente. Reduce la zona protegida en más del 60%. También es necesario tener en cuenta que el esfuerzo solicitado a los municipios afectados por el PORN, y que produce bienes ecológicos tangibles para el resto de la región, debe ser compensado adecuadamente. Los servicios básicos (de salud, educativos, de transporte, etc.) de que disponen actualmente los pueblos serranos de la Comunidad son sensiblemente inferiores a los de las áreas más pobladas de la región, al tiempo que se les reducen las posibilidades de aumentar la población para poder acceder en condiciones de igualdad a los mencionados servicios. Se deben, en consiguiente, bajar las ratios exigidas en municipios de población mayor y más concentrada. Sólo así se acabará con esta desigualdad y sólo así se podrán compensar las restricciones intrínsecas en un plan de conservación medioambiental. También es necesario incluir un plan de incentivo económico para todos estos municipios que les permita desarrollarse de acuerdo a sus características especiales. No es en los pueblos serranos dónde es lógico desarrollar los sectores económicos secundario y terciario (exceptuando, sin excesos, el sector turístico). No parece razonable promover colosales polígonos industriales ni construir grandes carreteras. Son los sectores primario (fomentando la agricultura y ganadería ecológica y de calidad) y el sector cuaternario que sólo precisa de excelentes autopistas de información puesto que la mayoría de las veces no son apenas necesarios los desplazamientos físicos siendo un sector económico de alto valor añadido y casi nula contaminación. La realidad es que en la actualidad los equipamientos sociales están sin cubrir y, con las propuestas de Esperanza Aguirre no se está atendiendo al cambio social que está en marcha y que demanda un equipamiento específico. Perpetuando de este modo la división social entre madrileños con acceso a equipamientos y otros, de segunda clase, habitantes de la sierra, que necesitan más tiempo para llegar a un hospital, para que les atienda una ambulancia, para acceder a un instituto de enseñanza, etc. En definitiva, la sierra no sólo existe los fines de semana, los martes también hay habitantes que precisan de escuelas, médicos, puestos de trabajo, etc. Paco Cantó nos habló de la maravilla de diversidad ecológica de la que disfrutamos en los municipios serranos y que constituye nuestro principal hecho diferencial así como nuestra principal riqueza. Riqueza que no se debe explotar mediante la explotación urbanística, como hasta ahora, sino mediante el rediseño y el uso racional de nuestros recursos. Para ello, entre otras cosas, es condición imprescindible maximizar su protección. Justo lo contrario es lo que amenaza con permitir en PORN recientemente aprobado por Esperanza Aguirre. Después de más de 10 años de tiras y aflojas con la propuesta de creación de Parque Nacional el resultado final es una pérdida real de protección. No es nuevo el interés en proteger el entorno de la sierra madrileña, ya en la década de los 20 del siglo pasado se realizó el primer intento. En todas y cada una de las ocasiones este empeño se ha visto impedido por la especulación urbanística. Poco a poco se ha ido perdiendo parte de esta riqueza común a todos los madrileños gracias al abandono de nuestros gobernantes. La propuesta de Esperanza Aguirre no significa progreso sino retroceso. No significa mejora sino deterioro. No significa riqueza (salvo para unos pocos) sino empobrecimiento (para todos). Esperanza Aguirre, de acuerdo con el resto de sus políticas, utiliza la protección del medio ambiente con intención mercantilista y privatizadora. Propone un modelo de desarrollo similar al que se llevó a cabo en las costas españolas en la pasada década de los 60 esquilmando los recursos comunes para enriquecer a unos pocos. Una vez finalizada la intervención de los ponentes se inició un agradable e interesante debate acerca del futuro de nuestro entorno y nuestro pueblo. Dando por finalizado el acto cerca de las 21:00. |